• Mendozavolver

    Domingo, 25 de marzo de 2012

    La DGE no pudo explicar el destino de 2.000 maestros que cumplían misiones especiales

    El Gobierno había anunciado que todos ellos volverían a las aulas este año. A un mes de comenzadas las clases se desconoce cuál es la situación.

    Gonzalo Ponce
    gponce@diariouno.net.ar

    A pocos días de asumir en su función la directora general de Escuelas, María Inés Abrile de Vollmer, anunció que 2.000 docentes que se encontraban en misiones especiales regresarían a las aulas. Pero, a un mes de iniciado el ciclo lectivo 2012, todavía se desconoce certeramente cuántos profesionales de la educación sacaron el guardapolvo del ropero y volvieron a dar clases.

    Las misiones especiales son un encuadre legal que les permite a los educadores alejarse de las aulas sin perder el cargo. Así es que muchos maestros y profesores logran trabajar como adscriptos en las municipalidades o en la Legislatura porque algún funcionario los solicitó y realizan tareas muy distintas de las de estar frente a 35 chicos impartiendo educación.

    Hay que aclarar que dentro de las misiones especiales están aquellas vinculadas con la enseñanza y no con atender teléfonos en algún insólito escritorio del Instituto Nacional de Vitivinicultura o de diferentes hospitales.
    La decisión de hacer regresar a los docentes a las escuelas fue aplaudida por todos y se puso en marcha a partir de la primera semana de febrero. Por esos días, Abrile de Vollmer comentó que no fueron pocos los intendentes, legisladores y funcionarios que la llamaron para ver si no existía la posibilidad de “estirar” la misión especial para algunos de estos trabajadores.

    Claro está, a cualquiera le conviene tener un empleado que paga otro, en este caso la Dirección General de Escuelas (DGE), aunque no se sepa muy bien qué función cumple ese empleado. Sin embargo, Abrile de Vollmer fue inflexible y según dijo, comunicó a todos que no habría excepciones.

    Es que la falta de docentes es un problema serio que las escuelas arrastran desde hace mucho tiempo. Además, el tema del ahorro no es menor, ya que con el regreso de estos profesionales al aula, la DGE dejaría de pagar al docente remplazante, al que podría destinar a nuevos cursos.

    Cuando la DGE presentó algunos lineamientos para evitar el altísimo ausentismo de estudiantes que se da en las mesas de febrero, Abrile de Vollmer volvió a hablar de las misiones especiales. Dijo que una gran cantidad de docentes se estaban presentando en las escuelas para retornar a su trabajo, aunque no se la notó tan convencida como antes y se excusó de dar precisiones alegando que todavía no tenía las estadísticas de todo Mendoza y que le faltaba reunir información por parte de los supervisores.

    Unos días después aseguró que 1.000 docentes ya habían regresado a las escuelas. Pero deslizó que las misiones especiales que tuvieran vinculación con el mundo educativo se mantendrían.

    De ahí en más, toda información solicitada al respecto fue demorada con alguna excusa. La más nombrada fue que la cúpula de la DGE estaba concentrada en resolver las negociaciones salariales de los docentes para evitar el paro que impediría el comienzo de clases el 27 de febrero, como estaba previsto en el calendario escolar que, dicho sea de paso, aún no se ha definido.

    Las clases no empezaron el 27 de febrero porque hubo paro y hubo una multitudinaria movilización a Casa de Gobierno con más de 7.000 personas reclamando por su sueldo.

    El problema salarial se superó hace 15 días. Pero a la fecha no se sabe a qué escuelas volvieron esos 1.000 docentes, se desconoce si los 1.000 restantes están en misiones especiales educativas o lograron mantener su situación y, para colmo, la DGE sigue convocando profesionales bajo esta figura porque es la única manera que tiene de formar equipos de trabajo, ya que el presupuesto es muy corto.

    Mientras tanto faltan 200 docentes de escuelas primarias, el nivel de horas libres en las escuelas secundarias sigue alto y la DGE estudia la forma de que estudiantes de la carrera maestra de grado puedan dar clases, aunque aún les falte un año para terminar sus estudios.

    Aún falta definir el calendario
    Ya transcurrió un mes desde que se inició el ciclo lectivo 2012 y la Dirección General de Escuelas (DGE) todavía no termina de definir el calendario escolar.

    Hasta el momento, sólo existe un adelanto que se firmó el 23 de diciembre a través del cual se determinó la fecha en que debían presentarse los docentes y el día de inicio de clases. También figuran otras fechas como las de las mesas de febrero.

    No se han dado demasiadas explicaciones acerca de las causas por las que el calendario escolar aún no está listo.

    Pero trascendió que en las oficinas de la DGE se están devanando los sesos para lograr que haya 190 días de clases, tal como lo ha pedido el ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni.

    El último dato al respecto lo dio la titular de la DGE, María Inés Abrile de Vollmer: en la escuela primaria las clases terminan el 14 de diciembre y hasta el 18 hay mesas de examen para el Secundario, aunque no se saben otros datos como las fechas de cada trimestre, ni cuándo comenzarán las vacaciones de invierno.

    Trascendió que la volatilidad del almanaque con las marchas y contramarchas respecto a los feriados es el punto que más complica las definiciones.